Un día de Resplandor decidí despedir a mi jefe, en el momento de afrontar la situación me puse profunda como un té verde por la angustia, pero estaba decidida a Tocar Estrellas.

Yo soy Mónica, lojana de nacimiento, soy una Indiana Jones de la vida, enamorada del té, de su aroma, su sabor, El Perfume que desprende, de su historia, sus accesorios e implementos.  Esta pasión me llevó a trascender fronteras, para formarme y convertirme en sommelier y diseñadora de té. Soy amante de los animales y de mi hija Martina de cuatro patas, disfruto de cocinar y consentir a mis amigos con un poco de té, pues estoy segura que dentro de una taza cabe toda una cultura.

Soy maravillosamente imperfecta, escandalosamente feliz, soñadora inadaptada y hedonista, me encontraba una mañana tan azul como el Oolong,  y me propuse Bailar con lobos. Donde hay césped, hay partido. Dejé el “saquito a un lado”, me lo arremangué y me pusieron manos a la obra.  Al inicio todo pintaba como un té negro, amargo y fuerte.

Pero Como agua para chocolate, las cosas fueron tornándose más frutales, sutiles y dulces. El maridaje era perfecto: confabulé para que las cosas pasaran, y así el amor, la paciencia, la dedicación y el reposo, y con la sutileza de un té blanco nació:

El preparar té significa compartir con el resto. Yo apuesto por hacer una pausa en el día, una vuelta al pasado, a la relajación y ayudar a que otros vivan con más plenitud.

Te enamorarás a primera vista de los productos, disfrutarás de tés diseñados con el más alto cariño y calidad,  servidos en el mejor espacio de tertulias.

Busco brindar momentos inolvidables, dejar huellas en la memoria y transformar lo sencillo que pueda resultar tomar una taza de té, en una experiencia memorable para todos los sentidos.

Ven a rendirte a esta experiencia, la mesa está puesta, el té en su punto.

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